Hoy es 18 de marzo y, ¿adivinas qué? Es el Día Mundial del Reciclaje. Así que hemos aprovechado la ocasión para analizar qué se está haciendo para reciclar las pelotas cuando llegan al final de su vida útil.
Como mencionamos en un artículo anterior, existen dos iniciativas importantes en Bélgica y Francia que se encargan de reciclar tanto las pelotas como sus botes. Se trata del programa Tennis Solidaire, gestionado por la Association Francophone de Tennis (AFT) para los clubes belgas, y del programa Balle Jaune, impulsado por la Fédération Française de Tennis (FFT) para los clubes franceses.
¿Qué es Tennis Solidaire?
Samuel Deflandre, actual Secretario General de la AFT, está detrás de esta gran iniciativa. Tuvo la visión de hacer el tenis más ecorresponsable recogiendo pelotas y sus botes en todos los clubes de la región de la AFT para reciclarlos.
Fue en abril de 2017, gracias especialmente a las subvenciones de la Región Valona, cuando este proyecto vio la luz bajo el nombre de operación Tennis Solidaire.
In September 2017, the first collections of used balls were organised. It was an immediate great success, as the initial target of collecting 40,000 balls was quickly exceeded, eventually reaching more than 50,000 balls collected.
La iniciativa arrancó con muy buen pie, especialmente porque el equipo belga de Copa Davis de la época —formado por Johan Van Herck, David Goffin, Steve Darcis, Ruben Bemelmans, Arthur De Greef y Joris De Loore— mostró su apoyo al proyecto. Aprovechamos para recordarlo: ese mismo año, Bélgica fue finalista de esta prestigiosa competición internacional (y perdió la final contra… ¡el equipo francés!).
Quizá te preguntes cómo funciona toda la organización, desde las pelotas usadas en tu bolsa hasta su reciclaje completo. ¡Te lo explicamos todo a continuación!
Etapa 1: Recogida
En cuanto la caja está llena en sus ¾ partes, el club avisa a la AFT. Los voluntarios de Tennis Solidaire recogen entonces las pelotas en el plazo de un mes, intentando coordinar la recogida con otros clubes de la misma zona.En un solo día visitan entre 10 y 15 clubes, agrupando los desplazamientos por región para optimizar los trayectos y mantener un enfoque ecorresponsable. Cada año, los voluntarios realizan una media de 25 jornadas de recogida en toda Valonia.
Etapa 2: Clasificación
Después, las pelotas y los botes se centralizan en un almacén en la región de Marche-en-Famenne. Es allí donde los equipos de Tennis Solidaire clasifican y separan las pelotas de sus botes. También se distingue entre los botes de aluminio y los de plástico, para garantizar un reciclaje adecuado de cada material.
Etapa 3: Reciclaje y tratamiento
Una vez clasificadas, las pelotas se envían a una empresa del norte de Francia, donde se trituran en su planta de reciclaje. Mediante un proceso de soplado, se separan en granulado de caucho y residuos de fieltro (el material amarillo visible en las balas compactadas). El granulado se transforma después en una resina que se vierte en suelos deportivos o losetas para instalaciones deportivas. Estas superficies, fabricadas a base de caucho, son aptas para todo tipo de actividades. Además, la capa flexible que se obtiene tiene propiedades amortiguadoras, lo que la hace ideal para el deporte y para entornos educativos.
Para crear una pista de 100 m², se necesitan alrededor de 40.000 pelotas. Hasta la fecha, la iniciativa Tennis Solidaire ya ha recogido más de 200.000 pelotas, lo que equivale a 12 toneladas de residuos.
El objetivo de la AFT para 2021 es doble. Por un lado, quiere mantener el impulso y, pese a la crisis sanitaria, recoger más de 50.000 pelotas. Por otro, en los próximos meses la AFT lanzará su primera convocatoria de proyectos para crear su primer suelo deportivo destinado a una organización benéfica.
En cuanto a los botes, la empresa belga CETT recoge los contenedores completos —tanto de plástico como de aluminio— en el centro de clasificación y se encarga de su reciclaje integral.
¿Quién está detrás de este gran proyecto?
Detrás de esta gran iniciativa hay un equipo pequeño, ágil y lleno de energía.
Está formado por su fundador, Samuel Deflandre, quien, pese a su nuevo cargo como Secretario General de la Federación, sigue muy implicado en este proyecto tan cercano a su corazón; una responsable de proyecto (Charline Gilain), que gestiona y coordina a los equipos de voluntarios, las rondas de recogida, el suministro de contenedores a los clubes y la relación con los socios encargados del reciclaje; y, por último, una responsable de comunicación (Cécile Parent), que se encarga de dar visibilidad al proyecto tanto dentro de los clubes como con partners y patrocinadores.

¿Y qué hay de Balle Jaune?
Al otro lado de la frontera, la Federación Francesa de Tenis (FFT) impulsa desde 2008 un compromiso social y solidario. Ese año firmó la Carta de Compromiso Ambiental junto al Ministerio de Desarrollo Sostenible y la ADEME (Agencia de la Transición Ecológica).

La operación Balle Jaune, la iniciativa emblemática de desarrollo sostenible de la Federación Francesa de Tenis (FFT), también permite reciclar pelotas de tenis usadas. Las pelotas se recogen a través de COVED en las ligas y se reciclan en la misma planta que utiliza la iniciativa Tennis Solidaire.
Al igual que en Bélgica con la iniciativa Tennis Solidaire, el proceso se organiza en 5 etapas:
- Recogida en los clubes y transporte a los centros de recogida de cada liga.
- Recogida de las pelotas en las ligas. Este “tour de Francia”, realizado con dos camiones, se
- optimiza en dos rutas circulares para reducir al máximo los kilómetros recorridos.
- Triturado de las pelotas.
- Transformación en suelos deportivos.
- Apoyo y patrocinio de organizaciones benéficas locales.
Apadrinada por Stéphane Houdet y Nathalie Dechy, esta iniciativa emblemática del compromiso social de la FFT ya ha permitido recoger 12,3 millones de pelotas usadas desde 2009 y crear 44 suelos deportivos, donados a entidades sociales y benéficas como centros de rehabilitación, institutos médico-educativos, centros de educación motriz y hospitales infantiles.
Presentamos Bounce Circular: dando forma al futuro del tenis y el pádel eco-responsables
En un sector del tenis y el pádel cada vez más comprometido con la sostenibilidad, Bounce Circular se posiciona como una iniciativa pionera. Este proyecto visionario va mucho más allá del reciclaje: redefine por completo el ciclo de vida de las pelotas de tenis y pádel mediante un innovador sistema de circuito cerrado.
En esencia, Bounce Circular no es solo una iniciativa, sino un cambio de paradigma en la forma en que abordamos el impacto ambiental del equipamiento deportivo. El proyecto nace de un compromiso con la sostenibilidad que va más allá de los límites tradicionales del uso de las pelotas. Al implementar un sistema de circuito cerrado, Bounce Circular garantiza que el recorrido de cada pelota —desde la producción hasta el final de su vida útil y su regreso a la fabricación— sea un ciclo continuo y respetuoso con el medio ambiente.
Lo que distingue a Bounce Circular es su enfoque integral: va más allá de acciones aisladas y promueve colaboraciones con referentes del sector. Estas alianzas estratégicas buscan crear un frente común para afrontar los retos ambientales vinculados a los residuos de pelotas de tenis y pádel. Juntas, estas iniciativas forman una alianza sólida que impulsa un modelo de reciclaje y reutilización completo e integrado.
Sumarse a Bounce Circular no es solo un compromiso con la sostenibilidad ambiental; es participar activamente en un movimiento transformador que está redefiniendo la esencia del tenis y el pádel. A medida que jugadores, clubes y organizaciones adoptan Bounce Circular, no solo apoyan un proyecto: se convierten en verdaderos motores de cambio. Es un esfuerzo colectivo que va más allá de las acciones individuales y contribuye a un relato más amplio de eco-responsabilidad en el mundo del deporte.
En la evolución constante del tenis y el pádel, Bounce Circular es más que un proyecto: es una revolución. Desafía el statu quo e imagina un futuro en el que el ciclo de vida del equipamiento deportivo esté plenamente integrado en un modelo sostenible. Así, Bounce Circular busca redefinir nuestra manera de gestionar las pelotas de tenis y pádel, estableciendo nuevos estándares de responsabilidad ambiental en el deporte.
En definitiva, Bounce Circular no solo está dando forma al futuro de un tenis más eco-responsable; está guiando a toda una industria hacia un mañana más sostenible y consciente. Cuando jugadores y actores del sector se alinean con este proyecto visionario, contribuyen activamente a una transformación positiva que va más allá de la pista y responde a una necesidad global de prácticas sostenibles en todos los ámbitos de la vida.
Ahora que hemos explicado todo el proceso, esperamos que pienses en depositar tus pelotas y tubos usados en los contenedores correspondientes de tu club, para que puedan reciclarse y convertirse en superficies deportivas para las asociaciones que las necesitan. Este pequeño gesto, sencillo e inofensivo, tendrá un impacto ambiental y social positivo.